lunes, 11 de abril de 2022

CANDELARIO, SALAMANCA

 Candelario es un municipio y localidad española de la provincia de Salamanca, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Se integra dentro de la comarca de la Sierra de Béjar. Pertenece al partido judicial de Béjar y a la Mancomunidad Ruta de la Plata. Está declarado como bien de interés cultural, en la categoría de conjunto histórico, (anteriormente "Conjunto Histórico-Artístico"), desde 1975.

Su término municipal está formado por un solo núcleo de población, ocupa una superficie total de 60,17 km² y según los datos demográficos recogidos en el padrón municipal elaborado por el INE en el año 2017, cuenta con una población de 934 habitantes.

Hoy en día constituye un buen ejemplo de cómo la arquitectura se ha adaptado al relieve y a las condiciones climatológicas a las que está sometida. De su configuración son de destacar sus empinadas y enrolladas calles recorridas por "regaderas", que son canalillos con agua cristalina recogida de los neveros de su sierra.

Las casas, con su típicas "batipuertas", anchos muros de piedra y de más de dos plantas, pertenecen a la arquitectura popular de los lugares montañosos, condicionadas por la propia tradición chacinera de Candelario: tejado de grandes aleros para protegerlas de la nieve y grandes galerías con balconadas de madera destinadas al secadero del embutido. Normalmente las casas se estructuran en tres partes. En la planta baja, está el patio, donde se despiezaban los cerdos, y el picadero, que es donde se picaba, adobaba y fabricaba el embutido. La planta central era la dedicada a la vivienda, donde residían los dueños de la casa con su familia, y las personas que venían a trabajar en las tareas de la matanza. A Candelario llegaban de toda la comarca, pero sobre todo de La Garganta y Tremedal. La última planta, el desván, estaba destinada al secado y curación del embutido.

Las tareas de matar y "socarrar" (chamuscar), se realizaban en la calle, y por ello se crearon las regaderas, para facilitar la limpieza de las calles. Las batipuertas servían de burladero para apuntillar a las reses desde dentro, además de dar la posibilidad de mantener la casa cerrada al paso a pesar de tener los portones interiores abiertos.

Los edificios más notables son: el ayuntamiento, la iglesia parroquial católica bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, en la archidiócesis de Mérida-Badajozdiócesis de Plasencia, arciprestazgo de Béjar, y la ermita del Santísimo Cristo del Refugio.

Lo más típico en lo que se refiere a gastronomía en Candelario es su embutido. Famoso desde tiempos del rey Carlos IV, quién después de una cacería probó el embutido de José Rico, chacinero popular de Candelario e hizo que el embutido de la localidad se distribuyera por la Corte. El traje típico del hombre en Candelario lleva el nombre "choricero" en honor al rico alimento. Candelario también es famoso por su tapeo, y cabe destacar las sabrosas patatas meneás con tocino, el calamar de huerta, que consiste en rebozar un pimiento, y la popular probadura de chichas, que se degustan todos los 2 de febrero, día de la Candelaria.

En julio de 2008 abrió sus puertas el museo etnográfico de Candelario, "Museo de la Casa Chacinera".

Además del museo, se pueden ver el artesonado de la iglesia parroquial, de estilo mudéjar muy bien conservado, los retablos barrocos y churriguerescos, el retablo de los mártires del s. XVI de influencia italiana, con una talla manierista de San Sebastián, la talla románica del Cristo del Olvido, o el rosetón gótico.

La ermita del Humilladero, dedicada al Cristo del Refugio, con un retablo barroco, está a la entrada del pueblo.

Otros objetos de la arquitectura tradicional, aparte de la iglesia y la ermita, son la fachada principal del ayuntamiento y su escalinata interior en piedra y las varias casas señoriales repartidas por el pueblo.

El mirador Cruz del Herrerito se encuentra a poca distancia en una colina al suroeste de Candelario.


































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